lunes, 5 de enero de 2015

DIA 28
2015, otro año más pero sin embargo un poco diferente. Me atrevo a decirme que no tengo planes y esperanzas pero sería una mentira profunda y cruel. Es cierto que encaro estos nuevos 365 días de otra manera pero con la vieja de victoria mirandome desde lejos, expectante a cualquier error o alguna comisura por la cuál pueda volver a hacerse presente.
El año que pasó me dejo muchas lecciones de vida, dolorosas pero al fin al cabo son una forma de crecer. Pude vivir en carne viva la frase tan reconocida de "los amigos no son para siempre". La cuál por tanto tiempo critique y al fin de cuentas la termine llevando en mi piel. Es triste pensar que todo lo construido durante años, donde las risas y los llantos no faltaron, se derrumbó. La pérdida de confianza tiene un sabor profundamente amargo y a veces se torna extrañamente difícil el no tener a nadie.
Cada momento en el que vuelvo a este espacio de escritura puedo comprender lo tirante que es mi vida, y no digo fue porque sigo transitandola de esa manera. Vivo el hoy con pequeñas cargas del pasado, hay fantasmas que siento que nunca van a abandonarme. Casi que puedo afirmar que me acostumbre a oír sus voces, a sentir sus garras tratando de desgarrar mi piel. Es una pena no poder librarme de esta cargar, el hecho de no superarlo y dejarlo atrás. Todo sucede en períodos, hay lagunas, en las que ni se asoman a mi insaciable mente y hay noches en las que no puedo consiliar el sueño debido a los terribles festines que se dan con mis tristes pensamientos. Gracias a esas hermosas y maravillosas casualidades de la vida pude toparme con alguien que sin saberlo iba a cambiar mi todo, aunque todavía me cuesta asimilar que una persona tan perfecta frente a mis ojos pueda querer amarme [estando tan rota]. La miro, siento su amor y no puedo desear más nada que una vida entera junto a ella.

domingo, 14 de septiembre de 2014

DIA 27
Era una mañana fría de un Abril olvidado, las hojas caídas bailaban obligadas al compás del viento aunque en su lenta presentación se podía percibir el deseo de libertad. A lo lejos venía ella cantando, danzando e irrumpiendo el concierto de la naturaleza. Su actitud y su forma de llevar aquel día tan gris parecía decir que se encontraba en un estado de éxtasis incomparable pero sus ojos, sus hermosos ojos estaban plagados de melancolía.
Su mirada transmitía un sentimiento de agobio y de cansancio, decían por allí que era casi imposible sostenerle la mirada debido al sabor amargo que se depositaba en el alma. Todos la veían pero nadie la miraba realmente, era parte del paisaje y ese detalle el era más terrible.
Su ser se había transformado en algo más, casi como aquellos objetos guardados en un viejo cajón lleno de recuerdos que jamás se volverán a mirar. Su pesar era inentendible para las personas que escuchaban su historia, la cuál viajaba un poco gastada y deformada por el tiempo.
Era atroz observar lo que el filo de las palabras le habían ocasionado, era prisionera de ellas y su carcelero era una objeto que ya no se puede ni mencionar. No había a quién culpar por tal condena ya que sus rostros se difuminaban dando paso a sus voces distorsionadas que no dejaban de balbucear las mismas frases punzantes.
Aquellos sonidos como mismísimos fantasmas se dejaban ver a toda hora, sin importar lugar ni momento. Simplemente aparecían y allí se alojaban, llenando de terror y dolor a su pequeña alma. Alma que se encontraba destrozada y sin esperanzas, inevitablemente cruel. ¿Cómo pudieron convertir algo tan puro e inocente en un demonio descabellado y sin censura? ¿A caso no podían guardar su dedo juzgador y ahorrarse el mar de críticas?
Ella iba bailando a la contra del viento, un poco revuelta, un poco loca. Desorientada y casi sin rumbo, andaba por andar. Se trasladaba porque su cuerpo se lo demandaba, vivía de la inercia.
Ella ya no estaba allí, su alma había muerto el mismo día en que aquella tristeza comenzó a florecer.
DIA 26
Era el quinto mes que pasaba desde que ella lo había abandonado o al menos él creía que así había sido. Los rumores que circulaban por el barrio eran de lo más variado y de seguro ninguno de ellos era verdad. Algunos decían que la habían visto partir en una moto al amanecer, otros que la vieron subirse a un auto lujoso manejado por aquellos choferes que solo un señor de la alta sociedad podía contratar. Esta última era imposible, Summi detestaba con todo su ser aquel tipo de personas, opinaba que su aire lleno de arrogancia arruinaba cualquier tipo de belleza que pudieran llegar a tener.
Lori sabia que todo aquello no era mas que una fantasía de la chusma pero sin embargo no podía dejar de preguntar y escuchar las mismas historias cada vez más deformadas. Quién sabe, en una de esas alguien le proveía un dato lo sumamente creíble.
El tiempo pasaba pero su esperanza de encontrarla o de recibir una señal de ella, no desaparecía, quizá en el fondo sabia que nunca se hubiera sido capaz de irse sino que algo o alguien tomo la decisión de alejarla.
Estaba sentado en el pasto recién cortado de su patio trasero, era una noche entrante de un verano intenso en Manresa. En su mano derecha tenia una margarita a medio deshojar la cual suplicaba silenciosamente que parara; quizá estaba loco pero había sentido el dolor de aquella flor que susurraba que el amor era algo más complejo que el jueguito "me quiere, no me quiere". Asustado por la revelación lanzo al suelo maldiciendo de una forma deplorable. Respiró agitado mientras los últimos rayos de un sol anaranjado le daban en su cara albina atestada de pequeñas pecas.
Volvió a su cuarto y se sentó en la cama, la cual estaba deshecha desde ese día en el que todo cambió. Miró la cajita de madera que ella había decorado con flores y mariposas rosadas, se paró y la abrió esperando que allí hubiera una pista, una señal, algo que le diera esperanzas a su corazón.
La tomó entre sus manos y se volvió a sentar entre se desorden de sábanas y cobijas viejas; se la quedó mirando por unos minutos observando hasta el más mínimo detalle. Se decidió y la abrió lentamente una vez más, no contenía muchas cosas dentro pero el perfume que salía de allí lo lleno de recuerdos y de lágrimas. Dio un profundo respiro y procedió a sacar los elementos que allí se refugiaban del tiempo y del olvido.
Primero se topó con una fotografía de Summi, estaba radiante y con una sonrisa hermosa en su rostro. Un recuerdo vino a su mente, era el día que por fin había salido de rehabilitación. Momentos muy duros durante su vida pero que fueron superados al fin y al cabo. Ella era una joven llena de complejos y miedos pero de aquellas luchadoras que nunca pierden la esperanza de que se puede mejorar. Cerró los ojos por un momento y la volvió a sentir, aquella piel blanca como la nieve y aterciopelada; aquella que a pesar de estar llena de cicatrices era la más hermosa que alguna vez alguien podría sentir. Volvió a ver aquella mirada que tanto le había contado, esa que estaba llena de tristeza pero de una tan hermosa; esos ojos color miel con los que una vez se topó y ya nunca más pudo olvidar. Revivió el sentimiento que tuvo al besarla por primera vez, la sensación de sentir sus labios contra los tuyos, su sabor que causaba estragos en su ser. Recordó aquellos besos que tantas veces lo habían transportado a otro planeta. En el fondo del recuerdo, se escuchaba el sonido de su risa. ¡Que melodía tan maravillosa y dulce de oír!.
Abrió sus ojos que de a ratos soltaban una que otra lágrima salada. Siguió con su trayecto, esta vez extrajo un disco con sus temas preferidos, esos que había grabado para escucharlos cada vez que se encontraran a solas y los pudieran disfrutar realmente. De repente unas intensas ganas lo inundaron y casi sin darse cuenta estaba parado al lado del reproductor de música introduciendo el cd. Comenzó a sonar "Where is my love? - Cat Power", parecía una broma. Una vez más su rostro era un mar de lágrimas, la vio bailar con aquel vestido azulado con pequeñas lentejuelas que en su conjunto eran una bella rosa. Esa vestimenta que tan bien iba con su cuerpo aunque ella lo negara una y otra vez. De fondo se escuchaba "Where is my love? Safe and warm, so close to me in my arms finally". 
El teléfono sonó con aquella melodía irritante y hasta un poco aterradora. Al principio de toda esta pesadilla lo atendía sin dudarlo pero en esta instancia la esperanza de que fuera Sunni se había desvanecido. Lo ignoró, volvió a sonar unas tres veces hasta que finalmente cesó. Retomó su tarea, hasta lo que él recordaba dentro de aquella caja misteriosa ya no quedaría más nada que el vacío. Sin embargo con una connotación de esperanza introdujo su mano en busca de algo más, y por esas casualidades lo había.
Era un papel, lo tomó entre sus dedos temblorosos y la expuso a la débil luz de la lámpara. Rosado y con el inconfundible perfume de su amada, estaba doblado en cuatro. Cuando estuvo a punto de abrirlo un escalofrío le recorrió la espalda, no tenía conocimiento de que se trataba pero presentía que no era ninguna buena noticia. Entre sus manos sostenía algo que cambiaría por completo el panorama y que de una vez por todas callaría todos los delirantes rumores de sus vecinos.
La abrió con mucho cuidado y con un intenso miedo comenzó a leerla.
"Lori, mi amor, mi sol, seguramente cuando por fin leas estas lineas ya abra pasado mucho tiempo desde mi inesperada partida. Quizá muchos rumores circulen por las calles sobre donde estoy y cuál es mi destino ahora; te aseguro amor que todo lo que escuches son puros inventos de aquellas personas que no viven más que de hablar del otro. Te dejo esta carta para que me entiendas y para aclarar todo lo que sucedió, sos el único al que le dejo algo porque realmente lo mereces.
Todo el amor que te tengo me llevó a realizar esto que hoy estás leyendo. Por favor, no te culpes, nada de lo que pasó fue tu culpa. Supiste darme todo, llenaste mi vida de luz y me hiciste ver la claridad cuando pensé que estaba muerta. Sabes más que nadie todo lo que viví y lo que sentí, y Lori, te puedo afirmar que fuiste ese ángel de la guarda que todos creemos tener pero nunca vemos.
Eras consciente de que era una joven hecha pedazos que no sabía amar y sin embargo te quedaste a mi lado. Me enseñaste tantas cosas maravillosas, fui tan feliz a tu lado. Cada momento que vivimos lo voy atesorar siempre en mi corazón, que tiene solo espacio para vos. Y espero que me recuerdes con tanta alegría como yo lo hago con vos.
Lamentablemente no pude decirte un adiós como hubiera querido, sinceramente porque sabía que jamás hubiera podido despedirme, que eso hubiera impedido llevar a cabo mi fin. 
Llegó el día de desprenderme de todo, de dejar atrás esta vida que lejos de vos para nada satisfactoria fue. Espero que logres entenderme y sino lo haces esta bien, no te culpes por ello, tenes todo el derecho de enojarte y hasta de detestarme. Te pido el perdón más sincero y más grande que anuncie en mi vida porque ya no puedo soportarlo y esto me lleva a romper la promesa de que lo intentaría por más de que las cosas se pusieran difíciles. 
Estos demonios que me acechan día y noche son cada vez más intensos, ni el fuego de tu amor pudieron apaciguarlos un poco. Me llenan de odio y de tristeza, me desarman cada vez que hablan. Este dolor me consumió el alma y antes de convertirme en un monstruo prefiero callarlos de una vez por todas, asesinarlos. Nuevamente te pido disculpas por enterrar nuestra promesa pero es que ya no encuentro otra salida, solo queda darme por vencida. A veces uno debe entender que la guerra ya terminó y que uno perdió, no tiene sentido seguir jurando rivalidad.
Tene siempre presente que mi amor y mi admiración por vos es inmensa, te pido que me recuerdes con una sonrisa y que mi recuerdo no te duela. Quiero verte reír como sabes hacerlo. Olvida todos los terrores por los que pasamos, quedate con los bellos recuerdos, con las risas, los abrazos, los besos y las noches juntos.
Me estoy yendo en paz, esto no es doloroso, acá todo se termina. Ellos vencieron pero al fin sus voces cesaron. Estoy libre, ¡soy libre finalmente amor!.
Te amo con todas mis partes.
Siempre tuya, siempre.
Summi.

De fondo sonaba "Afire Love - Ed Sheeran", mientras Lori rompia en llanto desesperado gritando una y otra vez que todo eso era mentira. Toda su vida se derrumbaba y desaparecía con cada palabra escrita en ese trozo de papel. "Things were all good yesterday and then the devil took your memory. And if you fell to your death today, I hope that heaven is your resting place." 
Calló destrozado al suelo, le costaba respirar, su vida se apagaba. Su amada, su preciosa y radiante mujer se había esfumado como el humo de un cigarrillo. Como deseaba volver a verla, como extrañaba su presencia.
Ella ya no respiraba y él jamás la volvería a ver.

lunes, 4 de agosto de 2014

DIA 25
Y acá estamos una vez más, un domingo 3 de agosto cuando la noche recién esta empezando. Son las 23:34 y seguramente cuando vuelva a mirar el reloj este momento, esta hora llena de minutos que a la vez se nutre de segundos, habrá pasado.
Es un invierno extraño, lleno de días calurosos y lleno de confusiones. Cambios, cambios abruptos pero sin embargo con un gusto a cotidiano. Y sí, efectivamente luego de echarle un vistazo al reloj comprobamos que dos minutos transcurrieron y ni siquiera escribí más de diez líneas.
Acá estoy, con diecisiete años casi dieciocho, en el año 2014 y el cuál ni siquiera sabemos si es ese pero nos convencemos de que es así. Aceptamos lo establecido y por nada del mundo lo cuestionamos, ¿de qué me serviría?. Absoluta pérdida de tiempo, ¡adelante!¡Sigamos sin pensar, sin cuestionar!
Y si buscáramos un beneficio de no pensar, de no cuestionar podría sacar una larga lista. ¡A qué delirios y qué problemas me ha llevado eso de andar buscándole una justificación a las cosas!
La lista de cuestionamientos empieza con la clásica de ¿Por qué nací así y no de otra manera?. Por supuesto que acá nuevamente podemos decir muchas cosas según quien responda. Unos dirán "porque Dios te hizo así querida, amate porque Él te ama", "es tu decisión muchacha, vos decidís que comer, si cuidarte o no, lo que sea que seas fue TU decisión" o por último mi preferida "naciste con esa contextura mi vida, es lo que te tocó". ¡Ay pero que graciosa que es la gente! ¿Es lo que te tocó? ¿En serio me tengo que conformar porque "es lo que me tocó"? Claramente las personas están acostumbradas a quedarse con lo que "la suerte les pone en el camino" y no buscar algo mejor; lo mío se paso de buscar algo más bueno pero digamos que básicamente empezó por una motivación hacia una mejora.
Mejora que se convirtió en una severa obsesión de la cual no puedo salir, con la cual estoy completamente involucrada.
Si vamos a realidad, ¿cómo no detestar mi cuerpo y mi alma? Ante todo verme es casi lo más espantoso que puede existir. Piernas, brazos, torso, cara, todo con grasa excedente. ¿Cómo no detestarme cuando tengo que pedirme la talla más grande y que en la mayoría de los locales no hay? ¿Cómo no querer morirme si cada vez que me quiero poner algo parezco un animal a punto de reventar?
Estoy agotada de escuchar estupideces como las de "aceptate como sos", ¡estúpido!. Esa frase de mierda solo podría salir de alguien que a) se conforma con lo que tiene b) no sufre de ningún disgusto físico. ¿Cómo aceptar que cada vez que voy a salir voy a tener que aguantarme las miradas de los demás cuestionando lo que me puse y cómo me queda?
Mirarme al espejo lo podría considerar como algo de riesgo por el simple hecho de que cada vez que lo hago me dan unos impulsos imparables de querer arrancarme la piel a cuchillazos. Y es que son tan fuertes las ganas que me dan que hay días, como el de hoy, en el que no puedo simplemente ignorarlas. Tengo que ceder al deseo y cumplir con el ritual del odio para agregar una colección más de cicatrices al museo del horror.
Mientras tanto me dedico a ocultar las heridas porque grave error sería que alguien las descubriera, quizás este enferma de la cabeza pero esta es mi única manera de sanar momentáneamente.

But just for tonight, hold on.

miércoles, 23 de julio de 2014

En realidad el problema no es el sufrimiento o el olvido en sí, sino el perverso sinsentido de ambas cosas.

domingo, 6 de julio de 2014

DIA 24
Tengo la mente cansada de estar en este infierno constante, donde el espejo es el juez y el reflejo es mi condena.
Un, dos, tres, culpable otra vez.
Pequeña niña, estas sentenciada a sentarte frente aquel espejo que solo refleja realidades, que no solo muestra tu figura sino también tus debilidades.
¡Mirate! No seas cobarde, frágil, tonta y frágil. Exponte al dolor, abre las heridas y dejalas sangrar. Desaste del demonio que llevas encadenado, el cual solo se alejara si lo enfrentas cara a cara.
No temas, pequeña niña, que este delirio no es eterno pues al final del camino se encuentra tu lecho de cuchillas donde plácidamente podrás descansar.
Atrevete, hazlo, tan solo una probada más. Arranca tu piel sana y marcala un poco más. El placer que sientes se nota en tus ojos, ya desde el primer paso cuando decides desenroscar el tornillo de tu sacapuntas.
Los objetos ya no son lo que son. El filo del sacapuntas es tu arma letal, el espejo es tu acusador y tu mente plagada de demonios es tu mayor espectador.
¿Qué esperas? Tan solo una herida más, abre tu piel inocente, dejala que se bañe en un mar de sangre y libera el dolor que pide a gritos salir.¡Destrozate lentamente! ¡Deja tu alma en soledad! Regalale esta ofrenda a tus pesadillas, callas con tu afán de ganar. Complace a tu público, dejalos atónitos. Has de esta obra una tragedia y has de tu cuerpo un museo del horror.
Lo has hecho, lo sabes, están allí las cicatrices de tu maldito espectáculo. Levanta la cabeza, no llores y no te avergüences porque tus espectadores están ovacionandote; estos pequeños diablillos están saltando de alegría, ¡por ti!
Cambia esa cara que esta fue tan solo una función más. ¿A caso pensabas que aquí terminaría?
No, esto es eterno; como la muerte.Frío, trágico y odioso.
Así es, ahí esta mejor. Has aprendido y te has vuelto buena fingiendo. Ahora engañas a todos los que te rodean. Eso es mi niña, aquí tienes tu regalo.
Anda, abrelo, es una nueva cuchilla para el mañana. Eso es, tocala, pruebala, siente su punzante filo.
Ahora duermete en tu cama de cristal, pero ten cuidado porque un movimiento en falso y podrías terminar mal.
Esto es tan solo una lección más, no te atrevas a pensar, que de mí escaparas.

"Enamorate de mi lado oscuro, de mi lado malvado, del lado que todos detestan, porque del otro lado cualquiera se enamora."

sábado, 5 de julio de 2014

DIA 23
Y entre medio de toda esta tormenta interminable, en medio de todo este dolor que me cubre, hay un rayo de luz entrando por la ventana. Un motivo más para sonreir y para ver que poco a poco las heridas se pueden seguir curando, que pueden dejar de sangrar de a poco y empezar a cerrase.
Quizás me confunda y este dejando un poco atrás algo realmente bueno, pero sé que esto es real. Esto se siente en el cuerpo, en la mente, en el alma.
¿Cómo vio mi esencia sin siquiera contarle un pedazito de mis demonios? Por ahí me miro realmente y no solamente me estaba viendo; como suelen hacer la mayoría.
Mis demonios estan en paz, mis sombras se calmaron por un rato. Sin embargo, sé que estan allí, aunque debo confesarte que agarrada de tu mano no les temo tanto. Te miro y es como ver una mañana soleada, un nuevo amanecer, un día precioso en el que todo es perfecto. No necesitaste escuchar mi infierno para conocerlo, simplemente me miraste y supiste que no estaba completa. Sabias que algo me comia por dentro y sin embargo acá estas, sujetandome, levantandome, acompañandome en este camino que quién sabe donde terminará.
Tu mirada y la mía, tu mano encajando a la perfección con cada parte de mi cuerpo. Cada suspiro, cada beso, cada frase dicha.
"Admiro tu fortaleza y esa es otra cosa que me encanta de vos, no se la historia de tu vida pero se que es difícil y por lo poco que se, me doy cuenta que sos una mina de fierro que siempre esta para el que lo necesite mas allá de que estés hecha mierda, y te admiro loca, juro que admiro lo fuerte que sos."