martes, 1 de julio de 2014

DIA 21
El dolor inunda mi alma y a la vez en el medio de todo este delirio hay un lugar de donde aferrarse. Ese destino en el cuál puedo descansar, esos brazos en los que me pueden sostener y olvidarme de todo los miedos que me rodean.
Las cosas van cambiando constantemente, hoy esta alguien y mañana es una sombra más, una cara conocida. Cometí un error y de eso salio algo tan hermoso que es imposible arrepentirme.
Muchas veces es dificil saber cuando parar, cuando decir basta porque uno esta tan aferrado al sentimiento que no ve que las cosas estan mas mal que bien, que duelen mas de lo que sacan sonrisas. Cuando uno abre los ojos y se encuentra con toda esta realidad, cuando cae en cuenta y es consciente de que no da para mas se ve enfrentado hacia un dilema tan grande que causa terror. ¿Cómo seguir? ¿Dejar o ser intentando? Y acá es cuando ponemos todas las cosas sobre la mesa y planteamos que es lo que queremos y que es lo que necesitamos, casualmente nunca las dos cosas se dan por igual pero al fin y al cabo terminamos queriendo aquello que necesitamos.
No se si es perdón la palabra justa, pero si podría ceder un pedazo de mi alma para tapar las heridas que yo abri. No puedo dejar de preguntarme y repreguntarme como se sentira, como sera la vida de ahora en mas.
Miles de recuerdos vienen a mi mente cada vez que pienso y a la vez vienen otros del presente, este instante que me hace tan bien, que me llena de fuerzas y de ganas de vivir. En fin, el pasado es pasado y ahi se queda, no se puede arrastrar lo que uno vivio porque sino ahi se estanca.
Prometí quererte para siempre y era cierto, no había dudas en mi mente. Si el destino tuvo planes diferentes, y te herí por accidente, perdón. 

https://www.youtube.com/watch?v=CJ-ydARJHqQ

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