sábado, 5 de julio de 2014

DIA 23
Y entre medio de toda esta tormenta interminable, en medio de todo este dolor que me cubre, hay un rayo de luz entrando por la ventana. Un motivo más para sonreir y para ver que poco a poco las heridas se pueden seguir curando, que pueden dejar de sangrar de a poco y empezar a cerrase.
Quizás me confunda y este dejando un poco atrás algo realmente bueno, pero sé que esto es real. Esto se siente en el cuerpo, en la mente, en el alma.
¿Cómo vio mi esencia sin siquiera contarle un pedazito de mis demonios? Por ahí me miro realmente y no solamente me estaba viendo; como suelen hacer la mayoría.
Mis demonios estan en paz, mis sombras se calmaron por un rato. Sin embargo, sé que estan allí, aunque debo confesarte que agarrada de tu mano no les temo tanto. Te miro y es como ver una mañana soleada, un nuevo amanecer, un día precioso en el que todo es perfecto. No necesitaste escuchar mi infierno para conocerlo, simplemente me miraste y supiste que no estaba completa. Sabias que algo me comia por dentro y sin embargo acá estas, sujetandome, levantandome, acompañandome en este camino que quién sabe donde terminará.
Tu mirada y la mía, tu mano encajando a la perfección con cada parte de mi cuerpo. Cada suspiro, cada beso, cada frase dicha.
"Admiro tu fortaleza y esa es otra cosa que me encanta de vos, no se la historia de tu vida pero se que es difícil y por lo poco que se, me doy cuenta que sos una mina de fierro que siempre esta para el que lo necesite mas allá de que estés hecha mierda, y te admiro loca, juro que admiro lo fuerte que sos."

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